A dos años del bicentenario de nuestra independencia de España

Inicia el mes de la independencia centroamericana, un tiempo propicio para que las nuevas generaciones se interesen por conocer el pasado, las raíces de nuestra historia.

Es deber de las autoridades, de los maestros y maestras contribuir al conocimiento de la misma y en particular de los acontecimientos que explican el haber dejado de ser colonia de España.

El pasado, los antecedentes que explican nuestra existencia como república independiente y soberana, van más allá de la independencia lograda el 15 de septiembre de 1821, esta en la vida de nuestros pueblos originarios o indígenas, en la conquista brutal por parte de España; en la unidad territorial como parte de la Capitanía General de Guatemala de la cual nuestro El Salvador era una provincia; en la vida bajo ese dominio y también de la dominación que sobre España ejercieron los árabes y franceses.

Hoy existen mayores posibilidades para que investigadores y estudiantes desentrañen con antecedentes debidamente documentados, los acontecimientos acaecidos en nuestra patria y sería importante estimular de aquí al BICENTENARIO que ocurrirá en 2021, un esfuerzo mayor en el estudiantado de educación media y universitaria; acompañar  y apoyar a quienes tienen un interés especial sobre la historia y las ciencias sociales en general.

Es bueno reconocer que las instituciones tienen en su poder revalorar símbolos; reconocer méritos, estimular el mayor conocimiento de nosotros mismos. En 2010, la Asamblea Legislativa creó la “Orden al Mérito 5 de Noviembre de 1811”; el órgano Ejecutivo otorga entre otros reconocimientos la “Orden José Matías Delgado”. Sería de vital importancia al menos crear el índice de las obras que recogen la historia de la independencia de Centroamérica por parte de los ministerios de Cultura y el de Educación.

La libertad de cátedra reconocida en la Constitución y las leyes de educación, otorgan a los profesores amplia libertad para orientar la investigación de sus estudiantes; bajo esa libertad el magisterio puede perfectamente aprovechar estas celebraciones, para iniciar una obra más consistente de al menos dos años de trabajo, y reconocer a la juventud y niñez que participe de esos procesos.

Cuando existen riesgos de retrocesos autoritarios, cuando resurgen las campañas de odio similares a las que motivaron crímenes en el pasado, se requiere de mayor serenidad y creatividad de las personas con sentido positivo, constructivo y educativo; a eso debemos sentirnos convocados en este 198 aniversario de la independencia centroamericana.

Los adultos que la valoramos debemos recordar que a cada tiempo le corresponde un cúmulo de dificultades y de oportunidades, si fijamos la atención en el entorno y acontecimientos que motivaron las luchas por la independencia, encontraremos que aunque se presente como un acontecimiento relativamente pacífico y surgido desde arriba, como lo califican  historiadores; estaba inspirado en el deseo de dejar de ser colonia, y ya solo eso es grande.

La España colonizadora había sido estremecida por la ocupación francesa, otros pueblos en el sur habían batallado por su independencia con el Gran Simón Bolívar, pero aquí en lo que es hoy nuestro país, y era la provincia de San Salvador, también habían ocurrido acontecimientos que para su época tenían un significado de rebeldía frente a la dominación española como el Primer Grito de la Independencia el 5 de noviembre de 1811, y en enero de 1814.

La lucha de las ideas conservadoras y libertarias,  tenían su incidencia en ciertas capas sociales de las entonces provincias centroamericanas. La soberanía, la división de poderes, la igualdad, la libertad, el Estado social y democrático de derecho; llegaron a estas tierras en el contexto de esas luchas por la independencia y debemos reconocer que a pesar de su edad, parecen no ser comprendidos y más bien pisoteadas, por gobernantes de hoy.

No hay futuro sin raíces, nos recuerdan quienes luchan activamente por la justicia para los desaparecidos, existen pueblos colonizados, nos recuerdan otros con los ojos puestos en Puerto Rico; por eso debemos revalorar nuestra independencia y defenderla de los nuevos colonizadores y vendepatrias.

Desde este espacio invito especialmente al magisterio salvadoreño, a los profesores universitarios a enfocar nuestro presente y futuro, sobre una mirada serena, a nuestro pasado y a fortalecer los atributos de ser un país soberano e independiente. Así como fortalecer nuestra identidad histórica y nuestra nacionalidad para luchar por defenderla frente a los entreguismos del presente.

Saludemos la patria, orgullosos de ser parte de la patria grande latinoamericana y de nuestra Centroamérica, y con ese orgullo evitemos ser lacayos de ningún imperio.

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