¿Electo para gobernar o para perseguir adversarios?

Pronto llegará el 8 de septiembre, cuando se cumplan los 100 primeros días de la llegada de Bukele a la Presidencia de la República, y en lugar de dar cuenta de logros, tendremos la acumulación de atropellos, desaciertos, ilegalidades y de la persecución política al FMLN. 

Para quienes tuvieran dudas quedará claro que el actual presidente es lo que señaló a otros: “ARENA 2.0” derecha pues, y de la más cruel.

Un recuento de sus espectaculares actuaciones evidencia que parece no darse cuenta de la responsabilidad, que la mayoría de ciudadanos que acudieron a votar le dieron muchas de esas personas que pusieron confianza en él, incluso engrosan las listas de los despedidos; pero si se le preguntara a uno de sus funcionarios a cuántos despidió ya, nadie sabría responder.

Ha causado daños, no solo a las personas que cumplían sus funciones, sino a la población, a grupos poblacionales entre los que se cuentan las víctimas de violaciones de derechos humanos por la supresión de la Secretaría de Inclusión Social y la de Secretaría Técnica.

Dijo que en un día crearía tantos empleos como los que el FMLN prometía para cinco años, lo cual es otra mentira. Cada día y cada semana son decenas de personas despedidas, las más recientes, las de Ciudad Mujer.

Funcionarios de su gobierno, leales a la frase de “no morder la mano de quien le da de comer”, han engañado a otros ofreciendo empleos en Estados Unidos, para que la gente se olvide del abandono en que han dejado a los migrantes atropellados por la actual administración estadounidense.

En vez de agradecer la generosidad de México, fue a mostrar la ignorancia sobre la historia de ese país y a insultar; pero cuando debe reclamar con fundamento por daños que en ese país sufren ciudadanos salvadoreños, guarda silencio. Abogan sus funcionarios por migrantes venezolanos siguiendo el libreto de EE. UU, pero son mudos frente los migrantes salvadoreños.

Las facturas de agua y energía llegan a los hogares con incremento sin que modificara los pliegos tarifarios como manda la ley, ya se quejan ciudadanos de Unidades Comunitarias de Salud Familiar virtualmente cerradas, y los médicos y pacientes por la falta de medicamentos o citas prolongadas. Los atropellos a la institucionalidad abundan, y la más grosera es la falta de declaración patrimonial de los funcionarios obligados, incluyendo al presidente de la República. Los contratos nuevos son de exfuncionarios areneros, familiares y amigos del presidente.

La fijación en el ataque y la persecución política es clara contra el FMLN; se suma gustoso a la estrategia imperialista de perseguir a las fuerzas políticas de izquierda, usando la desinformación por redes digitales y las presiones para ejercer persecución política a exfuncionarios.

Habla con el hígado para ocultar sus incumplimientos, atacando al FMLN, desvía la atención de lo que realmente afecta a la población, y en su más reciente ataque aparece cobrando deuda garantizada por fianza, cosa que como empresario sabe como opera una fianza. El FMLN cumple las leyes, y la Ley de Partidos Políticos impulsada por el FMLN, protege el interés público.

Quien defraudó al público con el manejo de la deuda política es el propio presidente Bukele, cuando prometió donar lo que obtuviera como deuda política de su campaña al Hospital Rosales y ya sabemos que incumplió su promesa.

Su ministro de Hacienda y él no ignoran la Ley de Partidos Políticos, saben perfectamente que en ella, el artículo 26 deja claro los asuntos que son de naturaleza reservada, y una de ellas es la estrategia electoral, que es el TSE y no el presidente de la República quien recibe la información del origen y uso de los fondos de los partidos políticos.

Cuando afirma que estará vigilante del origen del dinero que el FMLN use para honrar su  deuda, se le olvida que ya no es afiliado del Frente, ni tampoco es el TSE ni FGR.

Es impropio de su cargo proclamarse como el vigilante de lo que hace un partido político, ni del FMLN ni de ningún otro. Puede guardar resentimiento porque el FMLN se negó a llevarle como candidato presidencial, pero eso ya pasó; debería guardarse su resentimiento y dedicarse a gobernar. Es mas, debería ser agradecido con quienes le votaron y hasta con quienes le facilitaron lanzarse a la vida política.

Gobernar supone mantener y mejorar los logros de los gobiernos anteriores, los del FMLN, aunque le duela, evitar retrocesos como país; respetar la Constitución, las leyes, los derechos de las personas y no destruir la institucionalidad. Así también pagar las deudas al fisco, como las que la Corte Plena pidió investigar al actual presidente.

CATEGORIES
Share This

COMMENTS