Los salvadoreños con retinopatías derivadas de la diabetes tienen hoy otra opción para salvar la vista, gracias a la solidaridad de Cuba y su colaboración oftalmológica con este país.


Aunque lleva varias semanas en funcionamiento, este miércoles fue inaugurado oficialmente el servicio de retina en el Centro Oftalmológico del Hospital Santa Gertrudis, inaugurado en 2015 por el presidente Salvador Sánchez Cerén, en el marco de la Misión Milagro.

El caluroso valle que yace a los pies del volcán San Vicente, se ha convertido en referente del rigor y la vocación internacionalista de Cuba, cuyos especialistas han evaluado en apenas dos años a 74 mil pacientes, y ya superan las 11 mil 500 operaciones de cataratas y pterigión.

Ahora la atención se enriquece con la atención de las retinopatías, que además del tratamiento clínico contribuirá a mantener metabolicamente compensado al paciente, aseguró a Prensa Latina el cirujano Miguel Martínez, coordinador de la brigada médica de Cuba en El Salvador.

'Aumentarán los pacientes, y también la responsabilidad: somos un equipo de 16 colaboradores para todo un país, y la demanda de atención es alta', señaló Martínez, cuyos compañeros realizan gratuitamente procedimientos que cuestan miles de dólares.

Según el doctor Roberto Guerra, la operación de retinopatías es ambulatoria y relativamente breve, entre 15 y 45 minutos, en dependencia del grado de afección, y hasta el momento se han realizado unas 300 evaluaciones.

Violeta Menjívar, ministra salvadoreña de Salud Pública, saludó este nuevo hito en la amistad con Cuba, y ratificó que la reforma en el sector avanza pese al boicot financiero de la derecha, por el compromiso del gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).