En el marco de la jornada mundial del enfermo, el Arzobispo Metropolitano, José Luis Escobar Alas, reclamó a los hospitales privados atender a los enfermos como una mercancia y demandó que los servicios médicos se centren en la persona "y no en los beneficios".


La Jornada Mundial del Enfermo organizada por El Vaticano, tiene como lema este año "Acompañar a la Familia en la Enfermedad". Se desarrolló este sábado en Catedral Metropolitana con la asistencia de enfermos terminales de hospitales y asilos, como el Hospital Divina Providencia.

En su homilía, monseñor Escobar Alas dijo a las redes privadas de hospitales "no es la persona humana el centro del comercio si no la salud de estas personas". Los costos de hospitalización en centros privados son altísimos.

Con esta campaña se pretende, entre otros fines, reclamar la atención sobre el importante papel que la familia tiene en la atención al enfermo, y dar a conocer las necesidades que le surgen en la situación de enfermedad.

Además de promover la ayuda a las familias, en las parroquias y hospitales, a fin de que puedan desempeñar ese papel insustituible en la atención al enfermo.

"El cuidado de la persona enferma es que debe ser tratada en toda su dignidad", agregó el prelado católico.

"La salud curativa de los hospitales no es algo exclusivo (de un centro privado), es una responsabilidad compartida", recordó la palabras del Papa Francisco el obispo Escobar Alas.

También pidió "políticas públicas apropiadas para acompañar al enfermo" en los hospitales, "El Estado debe hacer lo propio dentro de la llamada responsabilidad compartida", expresó.

Como acto simbólico en la misa se impartió el oleo de la unción de los enfermos.