Con el apoyo de la Fiscalía General y de la Policía Nacional Civil, la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) destruyó mil 256 armas, divididas en 828 armas cortas, 283 armas largas y 145 artesanales; dentro de las cuales 861 se encuentran registradas y 395 no poseen registro.


La destrucción de las armas es una orden que proviene de los diferentes tribunales de justicia, entre ellas destacan aquellas decomisadas por faltas a la ley y las que fueron entregadas por sus propietarios de forma voluntaria.

Cumpliendo los artículos 75 y 76 de la Ley de Control y Regulación de Armas, Municiones, Explosivos y Artículos Similares, y en aras de contribuir a la prevención de la violencia en el país, la institución castrense realizó el proceso de destrucción y fundición de armas de fuego en la empresa Corinca, ubicada en Quezaltepeque, en San Salvador.

El Ministerio de La Defensa Nacional, a través de la Dirección de Logística lleva a cabo este proceso desde el año de 1996, contabilizando hasta la fecha la destrucción de un total de 53,059 armas de fuego.

Las acciones están apegadas estrictamente a la ley y con la finalidad de reducir el porcentaje de circulación de armas ilegales en el país y su utilización en delitos diversos, contribuyendo de esta manera en la seguridad y bienestar de los salvadoreños.