Trabajadores proponen nuevo sistema de pensiones

Con el respaldo de decenas de firmas de representantes de diversas organizaciones de trabajadores, se presentó a la Asamblea Legislativa una propuesta de ley denominada LEY DEL SISTEMA NACIONAL DE PENSIONES.

Diputados y diputadas del FMLN le dieron iniciativa el 24 de septiembre pasado; se trata de una propuesta que de aprobarse cambiaría por completo el sistema privatizado en 1996, y aplicado desde 1998.

La propuesta consta de 149 artículos, y la que en sus cinco títulos desarrolla de manera sencilla el nuevo sistema; siendo la naturaleza del sistema el de ser público, solidario, universal y de beneficio definido; con un pilar contributivo y otro no contributivo.

Esto significa que de los beneficiarios finales, que son los adultos mayores, una parte cotizará a lo largo de 25 años; al cumplir 60 años los hombres y 55 años las mujeres, estos podrán jubilarse con la seguridad de que su pensión será equivalente al 60 % del salario básico regulador, entendido este como el promedio salarial de los últimos tres años laborados.

Los otros beneficiarios serían todos los adultos mayores de 70 años, que nunca cotizaron, que no declaran renta y no son beneficiados por ningún tipo de pensión. Este segmento recibiría un tercio del salario mínimo mensual del sector comercio (cien dólares de hoy).

Para que lo anterior ocurra, las y los trabajadores activos cotizarían 7.25 % de su salario mensual, y los empleadores 8.75 % del salario mensual a la entidad pública que no perseguirá fines de lucro y tomaría la mitad del 1 % del valor del salario de cada cotizante.

La pensión mínima se fija en el equivalente al salario mínimo del sector comercio (ahora es de $304.00), y el tope de una pensión sería el equivalente a siete salarios mínimos.

Si comparamos esta propuesta con el sistema privado, hay que recordar que las Administradoras de Fondos de Pensiones se quedan casi con una quinta parte del total aportado entre empleador y empleado; la cuenta es individual y la pensión tiene una manera de calcularse que viene dando entre 30 % y 40 % del salario. Este es el efecto de la privatización que fue presentada como una alternativa superior a los sistemas públicos que existían y que eran manejados por el Seguro Social y el INPEP.

En 2017 se empezaron a jubilar las personas que en 1998 fueron obligadas a entrar al sistema privado, y se han dado cuenta que el modelo privatizado produce pensiones por debajo de aquellas que coexisten y son otorgadas por el INPEP, ya sea porque desde el inicio optaron quedarse en el sistema público o porque fueron declarados durante el gobierno arenero de Antonio Saca como beneficiados de un Decreto que igualaba los beneficios con el modelo público, el costo que representó ese cambio se asume como deuda del Estado.

Una diferencia grande será la institución que maneje el sistema, que será de carácter público, se denominará Instituto Nacional de Administración de Pensiones INAP, la cual será una entidad no lucrativa. Ahora las AFPs cobran el 1.9 % del salario del empleado como comisión y eso representa el 13 % del total de los aportes de cada mes, monto que ha venido cambiando pero que en el inicio fue de 3.5 del salario, más de 20 % de toda la aportación.

Otra gran diferencia radicará en que será un único fondo al que irán las aportaciones y del cual se pagarán los beneficios. Ahora con el sistema privatizado existe una cuenta particular, de manera que el dicho popular de “tanto tienes, tanto vales” representa bajísimas pensiones para la mayoría de trabajadores y trabajadoras que ha tenido bajos salarios; al punto tal que más de la mitad de todos los pensionados reciben la llamada pensión mínima, y esta es pagada con fondos del Estado cuando se agotan los ahorros del trabajador.

La nueva propuesta corregirá una de las injusticias actuales que termina sacrificando a las mujeres, porque cuando dan a luz y gozan de licencia por maternidad, esto en el sistema privatizado provoca que no ahorren nada, mientras que en la nueva propuesta se propone que el patrono deba cotizar el tiempo que las mujeres tienen para cuidar de sus hijos, es decir, los primeros cuatro meses.

Sin duda, es una buena propuesta, supera el diseño del sistema mixto que fue propuesto por el gobierno del FMLN, durante el mandato del compañero Salvador Sánchez Cerén, pues aquella mantenía el modelo de cuenta individual así como las AFPs, para quienes ganarán de 600 dólares en adelante.

A pesar de esto, dicha propuesta fue satanizada por la empresa privada y los partidos de derecha, que inventaron el eslogan de “robo del siglo” para crear rechazo, cuando el verdadero robo del siglo ocurrió con la privatización en 1996 y que es lo que debe corregirse a fondo.

CATEGORIES
Share This

COMMENTS