Al menos 190,000 salvadoreños se han acogido al beneficio temporal migratorio concedido por Estados Unidos, después que el país fuera sacudido por dos terremotos en 2001.

Ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez.


Presidentes de Triángulo Norte a reunión con vicepresidente de EEUU

En el marco de la cumbre Alianza para la Prosperidad en el Triángulo Norte de Centroamerica, que se realizará esta semana, el Gobierno de El Salvador espera discutir con el de EEUU el futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS), de unos 190,000 salvadoreños, dijo el canciller salvadoreño Hugo Martínez.

De acuerdo con el canciller Martínez, el tema migratorio se abordará en "reuniones bilaterales", no solo con el vicemenandatario estadounidense Mike Pence, sino además con los secretarios de Estado, Rex Tillerson, y de Seguridad Nacional, John Kelly.

"La mejor carta de presentación nuestra son los avances en seguridad y, de forma bilateral, abordaremos no sólo la prórroga del TPS sino medidas alternativas, incluso de carácter legislativo", señaló el jefe de la diplomacia salvadoreña.

Sin embargo, acotó que la decisión sobre el TPS "es un asunto de Estados Unidos y a nosotros nos interesa una solución para nuestros compatriotas".

La deportación planea sobre miles de migrantes, luego de que el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, dijera a los acogidos al beneficio temporal que "pensaran" retornar a sus países de origen.

Además de El Salvador, migrantes de Honduras, Haití y Nicaragua gozan del TPS.

"Tenemos contemplados todos los escenarios... y en este momento nuestros compatriotas tienen que respetar las leyes, mantener la calma, mantener comunicación con nuestras sedes consulares y abogados", sostuvo el canciller salvadoreño.

También explicó que "un buen porcentaje" de los cerca de 190,000 salvadoreños amparados bajo el TPS, que se vence en marzo de 2018, "ya están con todas las condiciones para ascender a otros estatus, como el de residente", porque tienen cerca de 16 años viviendo "ininterrumpidamente" de manera regular en EE.UU.

Por su parte, el secretario de Comunicaciones de la Presidencia salvadoreña , Eugenio Chicas, reflejó el optimismo del gobierno salvadoreño al señalar: "tenemos la expectativa de lograr buenos resultados en el tema migratorio, en el primer encuentro con el vicepresidente de Estados Unidos".

El Salvador ha venido trabajando en temas de migración y seguridad y "tenemos contribuciones relevantes en las relaciones con EE.UU.", agregó y enumeró la reducción de la migración de menores no acompañados y de adultos a ese país; el decomiso e incautación de droga por nuestras autoridades que va rumbo a esa nación; y la contribución económica de miles de salvadoreños a la economía de Estados Unidos y "la estabilidad y sostenimiento que las remesas dan a la economía salvadoreña".

Estas acciones son "la carta de presentación" del compromiso gubernamental ante las autoridades de los Estados Unidos, explicó Chicas al abordar el tema en la entrevista de canal 10 de televisión.

La Alianza para la Prosperidad se acordó entre El Salvador, Honduras, Guatemala y Estados Unidos en 2014, tras la llegada masiva de miles de menores migrantes no acompañados al país norteamericano.

A la reunión, que será en el Estado de Florida, sobre Seguridad y Prosperidad en Centroamérica, el jueves y viernes próximos, asitirán los mandatarios de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; de Guatemala, Jimmy Morales y de Honduras, Juan Orlando Hernández y contará con la participación del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.