El Gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén condenó el asesinato de agentes policiales atacados por grupos criminales, por su deber de garantizar la seguridad de las personas.


"Ante los ataques criminales contra nuestros agentes, el gobierno no se cruza de brazos: reforzamos las medidas para proteger la vida e integridad de nuestros elementos policiales y desarticular a los grupos criminales que tanto daño causan al pueblo", dijo el Presidente en el acto de entrega de la orden del mérito policial a familiares de agentes que fallecieron en el cumplimiento de su deber.

"Nos solidarizamos con los familiares de todos los caídos en el cumplimiento del deber; sabemos que no existen palabras para llenar el vacío de sus pérdidas, solo nos queda el consuelo de su gesto heroico y altruista, de su entrega en la defensa de la paz y la tranquilidad de la ciudadanía", agregó el mandatario.

"Les ratifico que cuentan con el apoyo del Gobierno y sus instituciones, y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que se haga justicia", enfatizó el gobernante.

Un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) fue asesinado el fin de semana en el departamento de Cuscatlán, crimen con el que suman al menos 13 los miembros del cuerpo de seguridad muertos en 2018.

La PNC identificó a la víctima como Ramón Carbajal, quien fue "atacado por delincuentes" en el central departamento de Cuscatlán "mientras se encontraba de licencia".